- Martes, 04 Agosto 2026
- Fecha de publicación
Miquel Tur, presidente de Restauración de Ibiza y Formentera, señala que el sector encadena tres temporadas marcadas por la irregularidad, mientras las altas temperaturas empujan a los clientes hacia los comedores interiores.

FUENTE: DIARIO DE IBIZA (suscripción), 4 AGOSTO 2026
Carolina Avilar
La restauración de Ibiza afronta una temporada marcada por dos factores que condicionan su actividad: la reducción del gasto de los visitantes y unas olas de calor cada vez más intensas que restan atractivo a las terrazas, especialmente durante las horas centrales del día. El presidente del sector de Restauración de la Petita i Mitjana Empresa d'Eivissa i Formentera (Pimeef), Miquel Tur, señala que los establecimientos encadenan ya cerca de las últimas "tres temporadas" de ingresos irregulares debido al "encarecimiento general de las vacaciones y al cambio de comportamiento de los turistas".
A esta tendencia se suma este verano el calor extremo. Aunque los negocios instalan toldos, zonas de sombra y ventiladores evaporativos, Tur reconoce que, "cuando hay un calor excesivo, al turista no le apetece tanto estar en un espacio abierto. Ir a comer a un sitio tiene que ser una experiencia agradable y, aunque pongas los medios necesarios, hay días concretos en los que el calor es excesivo y hace que las comidas sean más incómodas".
El calor desplaza a los clientes al interior
La situación se nota principalmente durante los servicios del mediodía. Según explica Tur, las terrazas "pierden demanda" frente a los comedores con aire acondicionado, mientras que por la noche las temperaturas se suavizan y resulta más sencillo mantener la actividad exterior. "Con estas temperaturas los turistas prefieren un sitio con aire acondicionado antes que la terraza", señala.
No todos los visitantes, sin embargo, reaccionan de la misma manera. Tur indica que algunos turistas nórdicos continúan apostando por los espacios abiertos pese a las elevadas temperaturas. "Como en su país tienen que estar siempre dentro, vienen aquí y, pase lo que pase, quieren estar fuera", explica. En cambio, en el caso de los clientes españoles "suelen buscar espacios frescos cuando el calor es intenso". "En general, sobre todo nosotros, los españoles, si podemos estar al fresco, lo elegimos en la mayoría de los casos”, afirma.