Los empresarios quieren extender la actividad al menos hasta mediados de noviembre, pero las compañías aéreas y los TTOO sólo programan, de momento, algunos vuelos hasta finales de octubre. FOTO: Diario de Ibiza.

FUENTE: DIARIO DE IBIZA, 1 JULIO 2020
José Miguel L. Romero - Sant Antoni
«La posibilidad de alargar la temporada no la vamos a decidir nosotros, sino las aerolíneas». Verónica Juan, la nueva presidenta de la asociación de Restauración de la Pimeef, es así de realista y tajante cuando se le pregunta si, visto el panorama, los empresarios pitiusos siguen contemplando la posibilidad de extender la apertura de negocios y hoteles más allá de octubre.
De momento, las principales compañías aéreas mantienen algunos trayectos hasta octubre, pero no todos los días. El último vuelo de Jet2 desde Londres es el 1 de noviembre; el turoperador TUI fija para el último domingo de octubre sus paquetes; EasyJet deja de volar aquí el 31 octubre; Ryanair, el 24 octubre; Eurowings, también el 24 de octubre...
Tanto Verónica Juan como Ana Gordillo, presidenta de la Federación Empresarial Hotelera de las Pitiusas, confían en programaciones como la del Ibiza Festival Onspring/Offspring, que incluye, hasta ahora, «un calendario de un centenar de eventos, que podrían llegar a 200», en los meses de octubre y noviembre. «Viendo la situación en la que estamos es muy difícil saber qué pasará en dos o tres meses. Lo importante es trabajar de cara a ese periodo y no quedarnos con los brazos cruzados o llorando las penas en una situación que no podemos controlar, que no depende de nosotros. No nos queda otra», indica Gordillo, que ha aplazado la apertura de su hostal a mediados de julio tras «caerse» las reservas que tenía para la primera quincena. Algunos las han pasado al año 2021.
Los organizadores del Ibiza Festival son conscientes de que no basta con programar esos encuentros gastronómicos, culturales o deportivos: sin vuelos no hay nada que hacer. «Por eso trabajamos –comenta Gordillo– con las aerolíneas, por ejemplo con Jet2, a la que el Consell propondrá esta iniciativa para conocer si le interesa mantener vuelos, alguna frecuencia, durante esas semanas». Pero en ese sentido hay que tomarse las promesas de conexiones aéreas con precaución: «Estos días hay enlaces de Ryanair con Londres que de una jornada para otra se cancelan si no tienen una buena ocupación», advierte la presidenta de los hoteleros. Una cosa es que aparezcan en su web, otra es que lleguen a operar.
Otros, como el vicepresidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears (CAEB), José Antonio Roselló, son más pesimistas al respecto: «Alargar la temporada hasta diciembre me parece una ensoñación. Durante muchos años hemos intentado la desestacionalización y los resultados han sido muy modestos. Hoy por hoy lo veo muy complicado». Que Roselló considere que se trata «más de un sueño que de una realidad» se debe, esencialmente, a que «ya en estos momentos hay una caída de la demanda. Y si la hay ahora, que son los meses punteros, en los que hace calor y los niños y la mayoría de adultos tienen vacaciones, nos podemos imaginar qué ocurrirá en meses sin tradición de vacaciones. La crisis de demanda es bastante importante. A duras penas superaremos julio y agosto».
Sin embargo, Alfonso Rojo, presidente de la Pimeef, estima que mantener Ibiza abierta «octubre y la primera quincena de noviembre es viable». «Una vez la industria esté en marcha, no será un problema. Ahora hay que convencer a las compañías aéreas para que mantengan las frecuencias, algo que no debería ser difícil si conseguimos tener una temporada sin sobresaltos y en la que la maquinaria funcione». Si la nave (turística) pitiusa va, «las aerolíneas seguirían esa inercia». «Se lo pediremos –añade– a las administraciones y a las compañías aéreas en cuanto empecemos a trabajar, pero ahora mismo no es más que una utopía».