Habrá dos tipos de subvenciones, para centros autorizados y para los demás. La Pimeef asegura que las guarderías siguen sin ser rentables.

FUENTE: DIARIO DE IBIZA, 8 JULIO 2020
Marco Torres Walker - Eivissa
La consellera de Educación del Consell de Ibiza, Sara Ramón, presentó ayer una línea de ayudas para las guarderías y centros educativos infantiles de la isla con una dotación de 257.000 euros. Incluida dentro del Plan de Reactivación Económica, Social y Ambiental de Ibiza, esta medida tiene como objetivo, según Ramón, «colaborar económicamente con estos centros que, tanto durante el estado de alarma como ahora una vez recuperada su actividad, han vivido y viven una difícil situación marcada por la incertidumbre y unas medidas de seguridad que hacen prácticamente inviable que se reincorporen a la actividad».
Estos centros, que tanto Ramón como la representante de la asociación de guarderías de la Pimeef, Paz Izquierdo, calificaron ayer en rueda de prensa de «esenciales» para la conciliación laboral y familiar, pueden acogerse a una de las dos versiones de la ayuda. La modalidad A está dirigida a los 7 centros autorizados por la conselleria balear de Educación y dotada con 139.000 euros. Se concederá un máximo de 3.970 euros por unidad o aula hasta un máximo de 34.000 por centro.
La modalidad B, en la que se encuentran las alrededor de 16 guarderías no autorizadas por Educación, contará con un total de 118.000 euros, 2.680 euros por unidad y un máximo de 20.000 euros por centro.
Izquierdo, por su parte, aseguró que el Consell ha estado ayudando al sector desde el primer momento y explicó que la suya es una actividad «esencial para las familias». El principal problema de los centros es la ratio de niños por aula. Al iniciarse la desescalada, ésta se fijó en el 30%, después subió al 50% y ahora está en el 75%. Desde la Pimeef consideran que no es suficiente para que la actividad sea del todo rentable, ya que en ocasiones esta limitación solo permite tener a tres niños por aula. Otro problema es que las restricciones obligan a que «los grupos de niños de cada aula sean de la misma edad y que no varíen una vez iniciada la actividad».
«El sector ha estado en una situación bastante delicada y muchas familias se encontraron con dificultades para reincorporarse al trabajo porque no sabían donde dejar a sus hijos», explicó Izquierdo, que añade:«Incluso ahora, aunque la ratio sea del 75%, hay muchas familias que no han vuelto al trabajo así que la demanda no es suficiente. Y la cosa irá a peor en septiembre cuando comience el curso, porque en esas fechas muchos de los niños de 2 a 3 años van a los colegios».
Finalmente, desde la Pimeef consideran que el futuro del sector podría pasar por requerir la autorización de Educación, un trámite que hasta el momento no tenía ningún aliciente para estas empresas.