- Viernes, 17 Octubre 2025
- Fecha de publicación
Vendedores denuncian que las instalaciones se han quedado obsoletas y desfasadas respecto a la competencia. Critican las dificultades de acceso y aparcamiento para los consumidores. FOTO: Diario de Ibiza.

FUENTE: DIARIO DE IBIZA (suscripción), 17 OCTUBRE 2025
Claudia Marí Prats
El Mercat Nou abre sus puertas este jueves a primera hora, como habitualmente. Ni clientes ni comerciantes saben que esta mañana es un poco diferente. A las diez y media estaba prevista la visita del conseller balear de Empresa, Autónomos y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro. Aunque finalmente se produce con media hora de demora, después de que las autoridades tomaran su café antes de comenzar la jornada.
"Pero mirad quién viene por allí", exclama el propietario de la Frutería Catalina al reconocer en la comitiva a Alfonso Rojo, presidente de la Federació de la Petita i Mitjana Empresa de Eivissa i Formentera (Pimeef). Charlan y hacen bromas, y Rojo aprovecha para presentarle al conseller. "Está visitando los mercados municipales de las islas para conocer su situación y sus necesiadades reales", explica el presidente de Pimeef. Para los comerciantes, la respuesta es clara: un nuevo mercado. "Este mercado está antiguo, está deteriorado y necesita una reforma grande. Ha quedado totalmente desfasado respecto a la competencia", lamenta el vendedor.
Es la opinión unánime de los comerciantes que conversan con el conseller y el presidente de Pimeef. Para Vicent, de Pescados Vicente, "cada nuevo gobierno tiene nuevos proyectos y nuevas ideas. Tengo claro que yo no veré el nuevo mercado terminado", sentencia el comerciante. Cerca de la pescadería de Vicent está Peix de Formentera. "¿Cómo podemos ayudar al mercado", pregunta al vendedor Sáenz de San Pedro". "Podéis ayudarlo mucho si queréis, querer es poder", responde. Los puestos de marisco y pescado del Mercat Nou son los que más han sufrido las consecuencias del paso del tiempo en las instalaciones y la obsolescencia en su infraestructura. El pasado mes de julio, una avería en las máquinas de hielo obligó a los comerciantes de estos puestos a buscar hielo por su cuenta, con el consecuente encarecimiento de precios.
La accesibilidad de los clientes al mercado es otra de las grandes preocupaciones de los vendedores del Mercat Nou. "Comentan que no vienen más a menudo porque es difícil aparcar. Tienen que dejar el coche lejos y luego ir cargados. Y no les culpo, tienen razón", comenta una de las vendedoras de Frutas y verduras Riera.
Rojo defiende también la necesidad de llevar a cabo reformas en el mercado para facilitar el día a día tanto a comerciantes como a consumidores. "Un mercado como este perfectamente debería disponer de 200 plazas de aparcamiento, y eso no se da", explica Rojo, quien añade que es fundamental facilitar la vida a los clientes para que puedan venir a comprar. "Estamos en una zona que casi todo es zona azul porque las ciudades están cada vez más saturadas de vehículos, lo cual dificulta aún más el poder aparcar cerca", afirma.
Relevo generacional
El relevo generacional es otro de los temas que más se aborda durante la visita. Muchos de los comerciantes del mercado llevan años trabajando allí. Comenzaron de jóvenes, siendo alguno, incluso, adolescente. Es el caso de Pep, de Carnicerías Javi, que lleva 45 años trabajando en el mercado. O de Vicent, de Pescaderías Vicente, con otros 40 años de experiencia en el Mercat Nou. Otros, como el propietario de la Frutería Catalina, llevan 16 años al frente del negocio, tras heredarlo de su madre. Forman parte de una primera o segunda generación a las que les es difícil encontrar a una tercera que les suceda. "Mis hijos no van a querer seguir con el negocio, están más a otras cosas", comenta Javi.
"Aquí hay una realidad de relevo generacional que es un tema social también. Antes la mayoría aprendíamos el oficio de nuestros padres y hemos seguido con él, pero hoy los hijos muchas veces escogen ya otras cosas", cuenta Rojo.
"Es una problemática muy normal en este tipo de negocio", explica Sáenz de San Pedro. El conseller, que cuenta estar recorriendo los mercados municipales de las islas, que considera que son "parte el alma de las ciudades". "He podido hablar con empresarios que me cuentan que están en esta situación, de en cinco años no saber qué hacer con su negocio porque sus hijos no tienen intención de continuar con él", afirma el conseller.
Para tratar de dar una solución a este problema, el Govern, a través de la Agencia de Desarrollo Regional, lanzó la iniciativa 'Ibrelleu', con la que "jóvenes emprendedores que quieran iniciar una actividad de economía real, de microempresas y comercio de proximidad, encuentren oportunidades en estos negocios tradicionales, que llevan a lo mejor 50 años, y tienen que cerrar porque se jubilan y no tienen relevo", explica el conseller.
Junto a esta iniciativa, el Govern lanzó también ayudas para dinamizar los mercados. "En Palma y Menorca ya hay mercados municipales que han concurrido a estas ayudas y las han empleado para taquillas refrigeradoras para recoger pedidos online, una forma de modernizar el mercado y adaptarlo a las nuevas formas de consumo", destaca Saénz de San Pedro.